domingo, 30 de septiembre de 2012

Reseña manga - Sengoku Basara: Ranse Ranbu (tomo 1)


Autor: Shimotsuki Kairi
Demografía: Shōnen
Tomos: 3 (serie terminada)
Sinopsis: En la época de guerra civil, Japón estaba dividida en provincias semi-independientes, gobernadas por señores feudales, también llamados daimyō, que se enfrentaban en una lucha continua por el poder.
Eran días de guerra y caos. Mientras la guerra se propagaba por todo el país, el mapa del poder sufría cambios muy rápidos y drásticos. Date Masamune, Takeda Shingen, Oda Nobunaga y Uesugi Kenshin son sólo algunos de los muchos que se enfrentarán por conseguir el control del País del Sol Naciente. Muchos de ellos caerán y otros se alzarán victoriosos, pero lo que sin duda conseguirán es que sus hazañas resuenen a través de las épocas.
Este manga es la adaptación oficial a este formato de la famosa saga de videojuegos “Sengoku Basara”. Puesto que en dichos juegos no había una única línea argumental, en el manga y anime que se publicaron después, elaboraron una historia propia, y distintas entre sí.

Reseña de Akkarin (con spoilers históricos): el marco argumental de este manga se centra en el período Sengoku de la historia de Japón, que comienza en el año 1467 y acaba con la unificación del país y el restablecimiento de la paz en el año 1615, aunque la acción acontecida en este tomo se desarrolla a partir de 1560. La sinopsis añadida anteriormente explica a muy grandes rasgos la situación en esta época, pero a pesar de tener un alto contenido histórico, este manga tiene unas grandes incongruencias respecto a lo sucedido en la realidad y, por lo tanto, no se puede dar total credibilidad a todo lo que ocurre durante el transcurso de la lectura. Aún con esto, hay personajes y detalles que sí son verídicos. En la parte final de cada capítulo hay un anexo con información histórica acerca de los personajes más representativos y con mayor peso dentro del argumento, en mi opinión de mucha utilidad, que ayuda a profundizar en el contexto (y a averiguar la verdad).

La historia se narra a partir de diversos puntos de vista, cada uno de los cuales pertenece a uno o varios personajes de los clanes más importantes del momento: Sanada Yukimura y su compañero ninja Sarutobi Sasuke por parte del clan Takeda; Date Masamune del clan Date; Oda Nobunaga, Akechi Mitsuhide, Nō-hime y Mōri Ranmaru del clan Oda y una kunoichi misteriosa que parece pertecener al clan Uesugi. Otros muchos clanes conforman el conglomerado dinámico de provincias que era Japón en este periodo (Imagawa, Tokugawa, Shimazu, Azai, Shibata, Toyōtomi… Aunque en este tomo de momento sólo aparecen los de Imagawa y Tokugawa).

En este tomo se producen dos grandes batallas: la primera, por la provincia en que se desarrolla (Suruga) y por el desenlace que tiene creo que es la batalla de Okehazama, pero los bandos que participan en ella no son ninguno de los que realmente tomaron parte en la realidad, excepto el bando defensor que es y fue el bando del daimyō Imagawa Yoshimoto; la segunda es la batalla de Mikatagahara, que enfrentó a los clanes de Takeda y Tokugawa. No se explica ningún detalle sobre la estrategia militar seguida por ambos bandos, por lo que no puedo afirmar que sea acorde con la realidad, salvo por la participación de Sanada Yukimura (no tendría más de seis o siete años cuando se produjo) y por el hecho de que han representado a Honda Tadakatsu, el mejor guerrero al servicio de Tokugawa Ieyasu, casi como un “mecha”.

La personalidad de los personajes está bien definida, aunque no puedo hablar mucho de ella aún al estar reseñando un único tomo, por tanto no he podido observar una evolución significativa en la mayoría de ellas excepto en la de Date Masamune, que al principio parece un asesino sin escrúpulos, pero más adelante parece que se preocupa por los civiles, aquellas personas que resultan víctimas inocentes de los delirios de poder de los señores feudales. Takeda Shingen también parece ser consciente de este hecho y así se lo transmite a sus tropas y a su general Sanada Yukimura.

En cuanto al apartado artístico, tengo que decir que los personajes están bastante bien dibujados. Algunas viñetas no tienen fondo, pero la mayoría lo suelen tener. Se utilizan muy a menudo las tramas, sobre todo para fondos, para diferentes grados de sombreado y para colorear las armaduras, que por cierto, tienen un elevado nivel de detalle.

2 comentarios:

  1. interesante...
    tendré que hacerme con el
    gracias por tu comentario

    ResponderEliminar
  2. No pinta mal, gracias por la reseña!

    besitos<3

    ResponderEliminar